2.7. Sistema glandular

Es el conjunto de glándulas, órganos especializados en la producción de una o  más secreciones de sustancias.

Las glándulas se clasifican en:

  • Endocrinas: carecen de conductos, por eso vierten sus secreciones directamente a la sangre; por ejemplo, la hipófisis, la tiroides, la paratiroides,el timo y las suprarrenales.
  • Exocrinas: secretan sus productos en conductos a las cavidades del cuerpo o al exterior como por ejemplo, las glándulas salivales, lacrimales, mamarias,  digestivas, sebáceas, sudoríparas.
  • Exoendocrinas o mixtas: cumplen las dos funciones, como por ejemplo, el páncreas, el hígado y las gónadas.

 

2.7.1. Glándulas endocrinas

Al igual que el sistema nervioso; cumplen funciones de control y coordinación a través de las hormonas y contribuyen así al equilibrio u homeóstasis orgánica.

 

 

 

2.8. Replicación de los virus

 

2.8.1. El último invasor: "El SIDA" o VIH ( Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida)

 

En la historia de los virus se ha notado una transformación beneficiosa, a medida  que se han tratado de controlar mediante la vacunación, o desarrollando  algunos fármacos antivíricos eficaces, es de esperar que, los virus "vuelvan a la lucha".

La relación que existe es siempre cambiante y  ellos se modifican de acuerdo a los cambios de la medicina moderna, adquiriendo la capacidad de infectar hasta células humanas además de las animales.

En la época de los ochenta aparece una enfermedad nueva, llamada "síndrome de inmunodeficiencia adquirida", normalmente conocida como SIDA o VIH.

La historia del SIDA, empezó a finales de los setenta, cuando algunos hombres homosexuales promiscuos, de San Francisco y Nueva York, empezaron con esta misteriosa enfermedad, se iniciaba con mucho sufrimiento y terminaban muriendo de enfermedades leves o algunos tipos de cáncer raramente observados en la población.

Las enfermedades comunes eran:

  • La neumonía, causada por la bacteria (Pneumocystis carinii) y
  • Un cáncer de piel conocido como "Sarcoma de Kaposi".
  •  

    Estas no eran las únicas enfermedades que se presentaban sino que en los individuos se empezaron a desarrolllar gran variedad de enfermedades víricas y bacterianas que tenían una evolución progresiva de tal manera que las infecciones se fueron considerando oportunistas, por que eran infecciones inadvertidas o suaves, que se complicaban cuando el sistema inmune de la víctima se encuentra deteriorado. Este era el motivo por el cual los jóvenes homosexuales parecían que inicialmente sufrían un deterioro en el sistema inmune, que permitía  que se presentaran las otras infecciones y finalmente les ocasionaran la muerte.

     

     

    El virus del SIDA es un retrovirus, lo que significa que tiene un genoma de ARN (ácido ribonucléico), de cadena sencilla. Este genoma está íntimamente unidos con algunas copias de transcriptasa inversa, la enzima vírica que copia el ARN (ácido ribonucléico) a  ADN (ácido desoxiribonucléico), una vez que el virus ha infectado una célula. Luego viene una región central de dos capas compuesta por lo menos de dos proteínas víricas diferentes. En el exterior se encuentra:

    • Una cubierta vírica formada por: una membrana esférica que proviene de la membrana de una célula infectada con anterioridad.
    • La membrana se encuentra salpicada con muchas copias de glucoproteínas muy relacionadas porque su procedencia es  de una gluco – proteína de "cubierta"  original que se dividió en dos durante la formación de los nuevos virus en el interior de una célula infectada.

    Esto es todo lo que se encuentra  en el virus del SIDA

    • Un poco de ARN, (ácido ribonucléico)
    • Unas pocas proteínas
    • Glucoproteínas y
    • Una membrana esférica.

     

    Estructura del virus del SIDA

    Lo más típico es que el virus del SIDA pase de una persona a otra durante el contacto sexual íntimo, aunque también se transmite por línea directa de madre a hijo, ya sea antes o durante el parto. Sin embargo, para la mayoría de nosotros el riesgo de contraer SIDA:

    • Procede del contacto, aunque lo podemos adquirir a través de cualquier transfusión de sangre, o
    • Al compartir agujas infectadas.

     

    Se sigue investigando el momento exacto en el cual se sucede la transmisión del virus de una persona a otra. Se ha encontrado el virus en el semen, en el fluido vaginal y en pequeñas heridas inadvertidas en los órganos genitales durante la copulación, pueden producir pequeños cortes y abrasiones que pueden llevar a la mezcla de sangre. También se ha encontrado el virus en pequeñas cantidades en la saliva, aunque no hay pruebas contundentes de que se pueda transmitir con el beso.

     

    Por tanto, la intimidad del acto sexual proporciona diversas oportunidades para que el virus pase de una persona infectada a su compañero sano, aunque no se sabe cuál es la ruta más importante. Es equivocado dar la impresión de que el SIDA es una enfermedad muy infecciosa. En realidad, parece ser una enfermedad difícil de contraer. Se sabe de personas que muchas veces han tenido contactos con una persona infectada, sin haber contraído la enfermedad, pero teniendo en cuenta las devastadoras consecuencias del SIDA, la relación sexual con cualquier persona infectada constituye un gran riesgo. Si bien es cierto que los preservativos proporcionan un cierto grado de seguridad no pueden proporcionar una protección total.

    Una vez que el virus está en el interior de una víctima, probablemente infecta un amplio espectro de células. Desde luego infecta diversos tipos de células sanguíneas blancas, pero una clase especial de célula sanguínea blanca es el objetivo más importante: los "linfocitos T4" o simplemente las células "T4".

    La célula T de nuestro sistema inmunitario constituyen un arma vital de nuestras defensas inmunes al ser capaces de adherirse y matar a las células infectadas y al ayudar en otros aspectos al sistema inmunitario de varias formas, como puede ser mediante la liberación de "factores" proteicos que activan las células B, productoras de anticuerpos y que también controlan la actividad de otras células T.

     

    Las células T son de diferentes tipos, y el virus del SIDA no parece infectarlos a todos. Es capaz de adherirse y penetrar en las células T4, que también se conocen como células T "ayudantes/inductoras" debido a sus efectos en ayudar e inducir otros aspectos del sistema inmunitario. El virus es capaz de infectar estas células T4 porque la proteína que sobresale de la envoltura vírica es capaz de unirse específicamente a una proteína que sólo se encuentra en la superficie de las células T4. Así pues, esta proteína especifica de las células T4, pasa a su interior rápidamente, tal vez por endocitosis o fusión de membranas. Ya en el interior de la célula, la partícula vírica se desensambla y, como sucede con todos los retro-virus, el genoma de ARN se copia a un  genoma de ADN de doble cadena que luego se integra en el ADN de la célula T y se infiltra en su almacén genético central.

     

    En este estadio puede empezar un período de calma. Normalmente el virus no empieza a multiplicarse de inmediato. Al contrario, permanece latente (en ocasiones, durante varios años) como un "provirus" integrado esperando el detonador que le permitirá multiplicarse y diseminarse. El detonador es la llegada de una infección que active la multiplicación de la célula T4. El organismo porta diferentes células T, cada una de las cuales es capaz de unirse a un tipo de antígeno diferente y, por tanto, de ser activada por él. Cuando una célula T infectada con el virus del SIDA se activa de esta manera, las cosas empiezan a ir mal. Parece ser que las señales químicas que activan la célula T para un rápido crecimiento y multiplicación, también hacen que el genoma vírico se active.

    Probablemente está activación se produce mediante proteínas de la célula que se pueden unir al ADN  y hacer que los genes se vuelvan activos, estas proteínas deben ser capaces de unirse y activar el ADN vírico así como el de la célula huésped. Pronto empezaran a brotar nuevos virus del SIDA  desde la membrana de la célula T en un proceso que finalmente, hará que la membrana celular se desintegre y la célula T4 muera.

     

    ¿Cómo actúa el sistema inmunitario?

      El SIDA es una enfermedad debida a la destrucción  progresiva    del  sistema  inmunitario  por  un  virus.

     

    El virus del SIDA es temible, ataca el mismo centro de mando del sistema inmunitario, los linfocitos T4, y paraliza las defensas incluso antes de que éstas se organicen para combatirlo.

    La destrucción del sistema inmunitario expone al enfermo a infecciones y cánceres.

    Cuando el sistema inmunitario es destruido, los síntomas y los signos de SIDA aparecen.

     

    2.8.2. En busca de curas y vacunas

     

    El SIDA es una enfermedad tan devastadora que los esfuerzos que se están haciendo en todo el mundo para hallar tratamientos y curas eficaces se han intensificado mucho, tanto para el SIDA como para las enfermedades víricas en general. Hay dos grandes vías para las que podrían utilizarse  fármacos para controlar e, incluso vencer el SIDA.

     

    En primer lugar se podría intentar atacar directamente la infección destruyendo el virus, o al menos, conteniéndolo lo suficiente para permitir que sus víctimas sobrevivan.

     

    En segundo lugar se podría intentar reparar el dañado sistema inmunitario de las víctimas del SIDA, lo que les permitirá combatir al virus por sí mismas.

    Ambas posibilidades se están investigando a fondo. Raramente pasa una semana sin que aparezca una noticia en la televisión o en la prensa sobre una nueva esperanza de curación. Esperar que halla una curación sencilla puede ser pedir lo imposible, pero es fácil que diferentes sustancias químicas gradualmente puedan mejorar las perspectivas de las víctimas del SIDA al prolongar sus esperanzas de vida y reducir su sufrimiento.

     

    Hasta ahora, todas las pruebas indican que la lucha contra el SIDA será similar a lucha contra el cáncer una lenta "erosión" de la enfermedad hacia un efecto cada vez más beneficioso, pero sin ninguna victoria repentinamente espectacular o aplastante. Esto no significa que sea imposible una sola, simple y total cura para el SIDA, podemos tener esperanza y seguir atentos.

     

    2.8.3. Tipos de medicación que se están ensayando

     

    Actualmente se está investigando una larga lista de sustancias que incluye virtualmente, todos los fármacos que ya se sabe que presentan algunos efectos antivíricos. Están enfocados hacia los tres estados principales del ciclo vital vírico o bien hacia el sistema inmunitario dañado. Los tres estados del ciclo vital más vulnerables son: su unión inicial y su entrada en la célula, la "transcripción inversa" de su ARN a ADN y los estados de maduración y ensamblaje previos a su salida de una célula infectada.

     

    En muchos aspectos, el estadio de transcripción inversa se presenta como el objetivo más atractivo, ya que las células humanas no dependen de la transcripción inversa para su propia supervivencia, pero el virus si depende absolutamente de ella. Por tanto cualquier sustancia capaz de inhibir la actividad de la enzima del virus transcriptasa inversa, dejando las otras enzimas, total o al menos en gran parte intactas, podría ser una magnifica medicación anti-SIDA, y desde luego        también podría resultar eficaz contra todos los demás retro-virus.

    La azidotimidina (AZT) es un análogo químico del nucleósido timidina y, probablemente, es el candidato anti-SIDA más prometedor hallado hasta ahora.

    En el interior de una célula viva, se le añaden mediante enzimas tres grupos fosfato. En su forma "trifosfato" activa, pude ocupar el lugar de los nucleósidos trifosfato que normalmente se usan para elaborar el ADN vírico, al hacerlo, bloquea la continuación de la producción de ADN vírico. En este aspecto, actúa de manera similar al otro análogo de nucleósido: el "aciclovir". El AZT puede interaccionar e inhibir la transcriptasa inversa de forma mucho más eficaz que las enzimas que copian el ADN y que utiliza la célula.

     

    Los ensayos con AZT han demostrado que al menos puede retardar el desarrollo del SIDA en algunos pacientes, pero aún queda por ver lo efectivo que pueda resultar a largo plazo. Por el momento, no hay ninguna indicación de que pudiera ser una cura completa y existe una considerable preocupación sobre la posibilidad de que produzca efectos secundarios dañinos.

    Sin embargo la promesa del AZT y la probabilidad de que se desarrollan fármacos parecidos y mejores, indican, que al final, podríamos estar bastante contentos de que el virus del SIDA sea un retro-virus, ya que sólo los retro-virus dependen de la vulnerable enzima transcriptasa inversa que no necesitan las células huésped. En otros aspectos, es muy desgraciado el hecho de que el SIDA lo produzca un retro-virus porque esto significa que el ADN vírico se hace una parte permanente de todas las células infectadas, pero la enzima transcriptasa inversa podría ser el "talón de Aquiles" del virus del SIDA.

     

    Otros varios fármacos han demostrado ser prometedores o de algún beneficio contra el SIDA y actualmente se los está sometiendo a ensayos clínicos. Suramin, Ribavirin y Antimoniotungstato (HPA23) sólo son tres de los más familiares y cada uno de ellos ha traído la atención de los medios de comunicación en uno u otro momento, pero hay mucho más. Desdichadamente, ninguna medicación ha mostrado todavía haber curado a una sola víctima de SIDA, aunque, en realidad, seria bastante difícil demostrar el éxito de cualquier cura real, ya que el SIDA puede tardar muchos años en desarrollarse y causar la muerte.

     

    Se está ensayando la capacidad de muchos otros fármacos y productos naturales de reparar o revitalizar al devastado sistema inmunitario de las víctimas del SIDA pero, de nuevo, aunque algunos parecen prometedores no se ha obtenido ningún resultado espectacular. Se ha descrito que el Imunovir es capaz de reparar el sistema inmunitario de la persona que padece lo que se cree son los primeros estadios del SIDA. Una proteína natural, conocida como "interleukina 2" que en personas sanas pone en marcha diversos aspectos del sistema inmunitario que se sabe son deficitarios en las víctimas del SIDA, ha demostrado ser lo suficientemente prometedora para fomentar una mayor investigación. El interferón también ha sido y sigue siendo investigado.

    Puede que la mejor respuesta sea tomar una variedad de las diferentes sustancias que han demostrado ser algo prometedoras y usarlas conjuntamente en diversas combinaciones. En otras enfermedades, los aspectos de una "terapia combinada" pueden ser muchos más drásticos que cualquiera de los fármacos usados por separado, pero puede llevar bastante tiempo encontrar las combinaciones más eficaces y menos tóxicas.

     

    Está claro que queda mucho trabajo por hacer. El éxito espectacular que todos esperan, puede estar justo a la vuelta de la esquina, o los virólogos pueden empezar a tener más éxito en ir desgajando progresivamente la enfermedad e ir mejorando las perspectivas para las víctimas. Por el momento sin embargo, hay que considerar el SIDA como una enfermedad fatal e incurable contra lo que sólo se dispone de un arma real: la prevención que procede de adoptar una forma de vida que no ofrezca al virus ninguna posibilidad de ataque.